Hoy te traigo horror cósmico pero suavito, perfecto para la spooky season. Hablamos de The Horror at Highrook (de ahora en adelante THaH). Se trata de un juego desarrollado por Nullpointer Games o Tom Betts, como solo dev, y publicado por Outersloth (los de amogus, perdón, Among Us). El juego está en inglés, de momento no parece que vaya a contar con traducción al español.
Aviso a lectores: Las imágenes en este artículo pueden contener spoilers. Es difícil enterarte de ellos en sí sin saber la trama, pero aun así aviso. ¡No hagas una lectura minuciosa de los ítems o los diálogos si te importa esto!
THaH es un juego de rol narrativo de cartas con elementos ocultistas. En él guiarás a un equipo de expertos, cada uno en lo suyo, a investigar la desaparición de la familia Ackeron en la mansión de Highrook. Moviendo cartitas de aquí a allá a lo largo de un tablero virtual y diferentes secciones a modo de diferentes localizaciones, los personajes realizarán acciones para gestionar sus diferentes estados y avanzar en la trama.

Vitales de Vitali, hehe.
En este juego los personajes tienen vitales (como en los sims), que cuando aumentan te dificultan un poco el juego y le dan un poco de sabor. No he llegado al 100% de ninguna de ellas, así que no puedo deciros qué os pasa si lo hacéis. Quizás es game over, quizás simplemente se quedan bloqueados sin poder usarse… Yo los cuidaba muy bien porque no quería que les faltara de nada, que bastante tienen ya cada uno con lo suyo.
Entre todas las maneras en que el juego te permite controlar las vitales de los personajes, hay una que es mi favorita. Y es que solo hay dos formas de recuperar cordura: la primera es hincharte a beber licor. Ir como una borracha por la vida tiene sus pros, como pensar que todas las cosas extrañas que estás viviendo forman parte de ir a tono. La segunda, si estás dejando el alcohol o simplemente no es lo tuyo, es que puedes acariciar a Mr. Tubbs, el enigmático gato doméstico.

Así es como los adultos responsables nos enfrentamos a los horrores del día a día.
Cada localización del tablero te permite hacer una acción (este es el espacio con una rueda) con cartas determinadas para ello, y justo debajo hay un espacio para situar al personaje que la llevará a cabo. Después hay espacios extras para dejar objetos o permitir a otros personajes estar, como es el caso del comedor (Dinning Room), donde uno sirve la comida y los demás se sientan a comer.

Aquí están a punto de comer para mantener a raya el medidor de hambre, si no fuera porque el gato está encima de la mesa, ocupando el espacio de una carta de alimento. Hay que esperar que se vaya (cuando él quiera) y ya podréis continuar con vuestra vida, lo normal.
¿A qué sabe?
Mmm… Inenarrable. Si eres aficionado a lo cósmico del universo Lovecraft y amigos, en The Horror at Highrook probablemente sientas su llamada. Historias que navegan entre el miedo, el misterio, el misticismo y otras palabras que empiezan por m. Nuestro juego borda este tipo de narrativas, aunque tengo entendido que no está basado en ninguno de estos cuentos, es una historia que cumple con las principales características del género.
En su mezcla de influencias, algunas personas señalan el juego Cultist Simulator como una de ellas respecto a la jugabilidad. Eso sí, si sois fans de ese juego o género, no acudáis a THaH esperando lo mismo. The Horror at Highrook tiene su propia personalidad.

Si no sabes lo que pasa no es spoiler.
Quiero añadir a la receta algo más. No le pongo esta etiqueta por moda o porque sea su momento. Para mí, este juego es también de estilo cozy. Puede no ser cute, pero yo hablo del aspecto mental al jugarlo. Es relajado. Lo contrario a exigente. Si tuviera que ponerle un género descriptivo, lo llamaría cozy horror. Su aura de misterio te atrapa sin ser demasiado brusco o terrible, es tranquilo, como otros juegos que he recomendado antes (Tiny Garden y YOUR HOUSE).
Por lo tanto, ya os lo voy soltando, este juego se puede disfrutar en las tardes o noches tranquilas de manera completamente casual, sin que te obligue a necesariamente dedicarle muchas horas para sentir que haces algo. Lo que me lleva a lo siguiente.
Es un juego demasiado fácil…

Olor a puzle recién completado.
Lo que a muchos les parece su gran punto débil es para mí su mayor baza, así que hablemos de ello.
Mira, lo entiendo, eres probablemente joven, te gustan los retos, quieres demostrar tu intelecto o valía en cada cosa que haces, y te encanta que un juego te haga la vida difícil. Está bien. Aparta. Este juego es para nosotras. Algunas personas apreciamos un reto asequible, queremos alisar el cerebro después de una tarde de trabajo, de cuidados, queremos relajarnos.
Para mí, la incógnita de la trama, las conversaciones casuales tras descubrir un secreto, incluso las pequeñas pistas sobre las relaciones de los personajes, me mantuvieron realmente entretenida y, honestamente, no pensé que su dificultad fuera un punto débil.
Otras críticas mencionan que es repetitivo y quizás sí lo es. No al punto de que me haya resultado molesto, pero hay tareas que se repiten con asiduidad. Creo que es un pequeño precio a pagar y que esta repetitividad te permite ir haciendo prueba y error con diferentes combinaciones de cartas en el tablero. Para mí, esto entra dentro de lo que se supone que es la propuesta del juego.
Mucho texto

La historia de Lady Sophia es realmente relatable.
No se puede hablar de este juego sin mencionar lo más importante, que es la narración y sus personajes.
Sus textos, a mi juicio, están muy bien elaborados, tanto el de los ítems como el de los diálogos de los personajes. Si algún día estaba un poco cansada de leer, como el libro más sencillo también puede provocar, se me atragantaba un poco la lectura. De lo contrario, me encontraba sumida completamente en la atmósfera del juego, necesitando silencio, concentración y unas cuantas horas para sumergirme en él.
Me encontré con que, cuanto más avanzaba, la frescura se resentía levemente. Para avanzar en la trama, el juego te pide a menudo completar algún tipo de puzzle. Reúnes todas las piezas y voilá, activas algo muy chungo que seguro ha sido peor y no deberías haber hecho, pero la historia avanza. La primera vez me pareció super chulo, la segunda también. Pero a la tercera hubiera preferido que ocurriera algo distinto.
Esta falta de originalidad a las últimas puntadas de un juego es algo común y por eso no lo critico demasiado. Pero en algún momento, en mitad del caos cósmico, me pareció una novela en la que tienes que hacer muchos clics para conseguir llegar a la siguiente página.
Las caras bonitas

Bien guapos que son.
Si algo para mí reluce en este juego, son sus personajes. La historia te sitúa desde el primer momento desde el punto de vista de estos atractivos investigadores, unos más ocultistas que otros. Como toda buena historia del género, estas personas son sensibles a los fenómenos que ven y perciben, y les afecta en sus historias personales.
Dentro de su construcción arquetípica básica, el creador los imbuye también de su visión personal, dotándoles de humanidad y defectos. A través de diarios y notas observamos esta introspección: el intimidante mercenario, que se cuestiona su propio sexismo e imagen bruta, la ingeniera aferrada a los hechos comprobables en constante conflicto con lo que ve, el erudito de lo oculto dispuesto a encontrar los límites de su propia realidad y mi favorita, la doctora de la plaga, cuyos recuerdos traumáticos no le impiden perseguir sus objetivos.

Incluso hay alguna tensión homoerótica entre sus personajes, todos parecen estar muy cachondos por Atticus. A ver, normal.
Arte, música, efectos… ¡wow!
Al final, un juego de cartas no tiene mucho de dónde sacar para deslumbrarte con los aspectos más visuales y sonoros, sin embargo, THaH logra sacarle partido a ambos y crear una experiencia completa.
Tenemos en primer lugar las ilustraciones de personajes e ítems, en el más puro estilo de cómic noir, popularizado por juegos como Darkest Dungeon. Esos trazos negros, las sombras perfilantes y el estilismo victoriano presente en todo el juego, es increíblemente acertado y no he dejado de disfrutarlo en todo momento.
El aspecto de efectos especiales como animaciones, nieblas, fenómenos extraños o situaciones únicas, y en todo momento se sentían recompensantes, divertidas e intrigantes. La mesa de juego se ilumina, se llena de chiribitas, cambia de color al pasar la noche… Está en constante interacción con los eventos del juego y eso hace que el juego se sienta vivo, y no sea solo una mesa plana sobre la que poner cartas.

Briiillaaaaaa ✨✨✨
Por último, la música, sin ser en absoluto protagonista, está muy bien elegida. Logra crear una atmósfera interesante que te ayuda a entrar en la historia sin necesidad de usar un hilo musical externo.
Conclusiones
No he dejado de pensar a cada rato que pasaba con este juego, que esto lo ha hecho una sola persona. El nivel de creación que tiene hace que este detalle me parezca como menos increíble. No sé cuál será su próximo proyecto, pero yo personalmente estaré pendiente, seguro.
En conclusión, recomiendo The Horror at Highrook al 100%. Especialmente si no te agobia leer, tienes un ligero espíritu detectivesco y te gusta fingir que eres una tarotista que está dirigiendo el destino de un pobre grupo de investigadores a través del tiempo y el espacio.
Con esto llegamos al veredicto final, considerando todas sus limitaciones, para mí la nota de THaH es alta (léelo abajo a continuación).
*De acuerdo con nuestra política, informamos a nuestros lectores que este título ha sido jugado gracias al envío de una copia de prensa por parte de Nullpointer Games. Se jugó actualizado a la versión V1.0.6 en Steam.
Veredicto Final
Lo Mejor
- Historia buena
- Personajes interesantes
- Arte, música y efectos a la altura
- Jugabilidad simple
Lo Peor
- Falta de variabilidad conforme avanza la historia
- Repetitividad en las acciones